Cuando de verdad quieres algo, haces hasta lo imposible por lograrlo

No se si a ti también te ha pasado, pero muchas veces nos ponemos muchos impedimentos, limitaciones, excusas, justificaciones para no hacer algo que sabemos que podemos hacer pero simplemente no queremos. ¿Pero, te pasado lo mismo alguna vez en tu vida con las cosas que verdaderamente quieres?

Te contaré una historia personal para ilustrarlo.

Me encontraba en aquel entonces, trabajando a tiempo completo en  la formación de mi primera empresa el campo de desarrollo tecnológico junto con otro amigo y asociados. Resulta que una tarde, recibo la llamada de una amiga, invitándome porque quería invitarme a participar de un “negocio” y quería reunirse conmigo para explicarme de que se trataba.  -Bien, me dije. No tengo nada que perder y asistí a la reunión.

Durante la reunión, me habló de la posibilidad asociarme con ella, hacer el negocio a medio tiempo, me aportaría ingresos adicionales y un plan financiero muy sólido que prometía una manera más de obtener libertad financiera. Los productos en que se basaba esta otra empresa eran justo lo que andaba buscando en ese momento. ¿Así que por qué no simplemente comprar los productos sino también unirme a ella como socio? La necesidad estaba creada, y la oportunidad estaba presente, sin embargo, existía un problema: No tenía los recursos predestinados, el dinero para invertir en ese negocio que se me acababa de presentar. Pero, ¡lo quería!

¿Cómo empezaría hacerlo sin tener un centavo en el bolsillo destinado para ese negocio? Recordé que muchos empresarios de éxito empezaron sus negocios de la nada, empezaron con una idea, de tal manera que tenía que usar la cabeza e ingeniarme el cómo, tenía que haber una manera. Además nunca en mi vida he permitido que el dinero sea un obstáculo para conseguir algo que realmente quiero y de lo cual esté convencido. ¡Esta vez no sería la excepción!

Pase toda una tarde pensando y pensando cómo lo podría hacer, después de haber descartado algunas posibilidades, recordé que había un familiar que tenía recursos sin hacerlos producir a manera de ahorro desde hace algún tiempo atrás. !Eureka¡ me dije. Eso es, ¡lo tengo!. El siguiente paso era negociar, hablar, conversar, convencerlo. Y así fue. Dentro de dos meses le devolví el dinero con una comisión que le prometí. Mientras tanto ya pude ingresar al negocio y el resto es otra historia.

El mensaje: Cuando hay algo que tu verdadera y realmente quieres , sabes que no existen obstáculos en el camino que puedan detenerte, cuando quieres algo, haces hasta lo imposible por lograrlo.

Si hay algo dentro que ti que estés deseando y no lo estés obteniendo, puede ser que simplemente no lo estés deseando lo suficiente

Fuente Imagen: Desmotivaciones.com

Autor: www.faustoeras.com

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Comments

  1. Cuanta razón tienes… yo ahora mismo me encuentro en esa situación, trabajando en mi actual empresa, y al mismo tiempo trabajando duro noches y fines de semana para alcanzar un sueño… la verdad es que tampoco es tán duro, porque con ilusión y ganas se hace muy llevadero.
    Un saludo!

    • A que bueno Ricardo, también me identifico contigo, es una gran iniciativa que requiere muchísima perseverancia . Los felicito, leí en tu blog esa bonita historia de cómo empezaron. Saludos estamos en contacto Ricardo

  2. I agree 100%

  3. porque no te lo dan

  4. Me gusta como ha quedado, cietro que se ve todaveda un poco vacedo. Las fotos . van mejorando deda a deda. A mi el post me ha quedado muy claro, y sabes que veces me cuesta un poco entender las cosas.Muy bien y se9 que cada deda sera mejor.Besos.

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